martes, 22 de abril de 2014

JÜDISCHER FRIEDHOF (BERLÍN)









Uno de los momentos que más me impactaron en Berlín fué el monumento en el Barrio Judío a las victimas del exterminio Nazi...


Junto a la escuela existe un descampado que comprende lo que fue el primer cementerio Jüdischer Friedhof (Cementerio Judío) de la ciudad y el terreno de un asilo de ancianos que en 1942 las SS convirtieron en lugar central de detención de los judíos que iban a ser deportados. Una estela, recubierta de piedrecitas al modo con que los hebreos recuerdan a sus muertos, y un grupo escultórico de Will y Mark Lammert erigido en 1985 evocan a los 55.000 judíos deportados de Berlín. Los detenidos en este centro eran conducidos a la estación de mercancías de Grunewald, a las afueras de la ciudad, desde donde partían los convoyes hacia los campos de exterminio. Quizás en esos vagones de ganado viajaron algunos vecinos de La casa desaparecida, el inmueble de los números 15 y 16 de la Große Hamburger Straße que de momento no ha sido reconstruido para así guardar memoria de los civiles muertos en los bombardeos de la guerra.



 En 1990 el artista francés Christian Boltanski realizó una composición de placas con los nombres y profesiones de los habitantes del edificio, distribuidas por las alturas en que se encontraban sus pisos. Algunos de ellos, posiblemente judíos, dejaron de residir allí en 1943: tal vez fueron obligados a cruzar la calle.


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